Nuestra experiencia: Cultura | Talento | Inclusión | Soporte

Despídeme como cuando me contrataste

La frase que va como título del artículo la leí hace algún tiempo y no encontré mejor forma de resumir un adecuado y respetuoso proceso de Desvinculación. Esta frase, hace referencia a cómo se debe mostrar la empresa con el profesional al que está desvinculando, dándole los motivos claros de la decisión, mostrando respeto por la situación y siendo tan cordial como el día en que lo recibieron en el equipo.

Recuerdo mucho, hace unos 7 años atrás aproximadamente, cuando escuchaba a mis colegas responsables de los procesos de desvinculación, que siempre manejaban el tema con total respeto, delicadeza y empatía. Para un proceso de desvinculación, tarea de por sí difícil, tenían en cuenta lo siguiente:

  1. Total respeto por la persona a desvincular y su carrera profesional.
  2. Empatía al 100%.  ¿Cómo lograbas esto en un momento tan delicado?, pues se tenía en cuenta que la desvinculación no se efectúe en días cercanos a fechas familiares importantes: Día de la Madre, Día del Padre, Navidad, cumpleaños de la persona a desvincular, de sus hijos, esposa o padres.
  3. La persona que daba la noticia al colaborador, debía estar preparado para afrontar la situación, que muchas veces venía con tristeza, llanto, enojo y negación de la persona a desvincular; es decir, saber tocar el tema, poder absolver preguntas, dar un mensaje claro, no ser un simple transmisor del mensaje bajo la frase: “Ha sido decisión de Recursos Humanos y yo solo la comunico”.
  4. Agradecerle al colaborador todo su aporte a la empresa durante su permanencia en la misma, y una manera de hacerlo es ofrecerle un Programa de Outplacement, con esto queda claro que la desvinculación se ha decidido por temas del negocio, coyuntura y reestructuras y que el colaborador sigue siendo valioso para aportar sus conocimientos y experiencia en otro trabajo.
  5. Lo ideal era que el proceso lo llevara a cabo el Jefe directo y no trasladárselo a Recursos Humanos, esto proyectaba la imagen profesional del liderazgo de la Institución.

Todo lo mencionado se planificaba para generar un proceso adecuado y respetuoso. Hoy en día, desde que llegó la Pandemia muchas cosas han cambiado y por más que se hubiera querido seguir aplicando lo antes mencionado, muchas veces no ha sido posible, sin embargo, lo que si debe estar presente en todo proceso de desvinculación es el respeto, la educación, sinceridad y empatía; ten en cuenta que todos en cualquier momento de nuestra vida laboral podemos estar en el otro lado del escritorio.

La mejor manera de demostrarle al colaborador tu agradecimiento y aprecio por todos los años que ha sido parte de la empresa es ofrecerle acompañamiento y sin duda la mejor alternativa es un Programa de Outplacement; sin embargo, la situación actual de ajustes económicos en las empresas no siempre lo permiten. En estos casos es importante que desde RRHH de la empresa, así como los Líderes que han trabajado con él o ella, lo apoyen con su red de contactos, demostrándole de manera auténtica su preocupación por su futuro y que el hecho de haber trabajado juntos ha generado una relación de largo plazo.

Sepamos que esta etapa siempre será difícil de sobrellevar por el ex colaborador, así estemos frente al caso de una persona que ya ha cumplido su ciclo en la empresa y que es consciente de ello. Este proceso significa un cambio de una rutina, de la seguridad de lo ya conocido, hacia la incertidumbre del futuro, que muchas veces trae nuevas oportunidades, crecimiento y posibilidades infinitas, pero es difícil verlas en ese momento. Como dicen: se cierra una puerta y se pueden abrir mil ventanas.

Hoy más que nunca, un adecuado Programa de Outplacement o de acompañamiento de la misma empresa, debe tener un componente muy fuerte de cercanía, iniciando con una conversación sincera con el profesional en donde tenga la oportunidad de expresarse con alguien neutral, sobre sus sentimientos, emociones y pensamientos, de manera sincera y que le sirva como punto de partida para iniciar un exitoso proceso de recolocación, ya habiendo dejado atrás todo lo que tenía guardado por conversar.

El profesional que está en busca de una recolocación exitosa o siguiente paso como un emprendimiento, retiro activo u otra decisión que tome, debe tener en cuenta que esto depende exclusivamente de su motivación, ganas y constancia en un 95% y un 5% del acompañamiento que reciba.

Finalmente, y muy  importante, una empresa que brinda a sus colaboradores un Programa de Outplacement o acompañamiento personalizado, muestra genuino interés y agradecimiento por sus ex colaboradores generando:

  • Fortalecimiento de la imagen de la empresa.
  • Una buena relación con los actuales colaboradores y con sus ex colaboradores.
  • Humanización y reducción de los impactos negativos del proceso de desvinculación.

Como mencionaba al inicio del artículo, la clave de este proceso es el respeto y la empatía, siendo completamente conscientes que, como parte natural de nuestra vida laboral, muchos pasaremos por este proceso y mientras contemos con valiosos recursos de apoyo, más llevadero y exitoso será nuestro camino en la recolocación laboral o en la decisión que tomemos sobre nuestro siguiente paso.

María Clara Arce Huaroto

 

Bibliografía

Título del artículo recogido de: Lyz Escalante Fernández

Referencias de: https://www.gsh.com.co/blog/que-es-el-outplacement-y-cuales-son-sus-beneficios/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.